Pero eso también le recordó algo...
Carolina sacó el móvil y marcó un número.
—Abuela, ¿te estoy molestando?
***
En la habitación del hospital.
Sebastián se sentó al borde de la cama.
—Sofía, Santiago —dijo con firmeza—. Papá no está tomando partido por su madre biológica. Solo quiero que seáis educados y habléis con respeto.
—¡Pero no nos gusta! Solo queremos a mamá —respondió Sofía, con una expresión tan tierna que partía el corazón.
Sebastián era su padre, claro que le importaba.
Suspiró, con