Capítulo 251
La garganta de Sebastián se secó, su respiración se entrecortó y su rostro se puso pálido como la cera.

El conductor lo ayudó a subir al coche.

—De vuelta a la Capital, inmediatamente —ordenó.

Al oírlo, Carolina subió rápidamente tras él.

El coche arrancó a gran velocidad.

Sebastián estaba fuera de sí, con la mente hecha un caos.

Santiago nunca solía meterse en problemas con los compañeros, ¿cómo podía haber pasado esto...?

No encontraba explicación, solo podía apremiar al conductor:

—¡Más ráp
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP