Fuera del hospital.
—¡Tío, adiós! —Santiago le saludó con la manola.
Sofía miró hacia arriba con expectación y preguntó con expectación,
—Tío, ¿vas a volver a vernos? Mañana será nuestro cumpleaños, ¿podemos invitarte?
Valeria intervino enseguida,
—Sofía, está muy ocupado.
No era que no quisiera que Eduardo apareciera, sino que sabía que Sebastián y Carolina estarían allí.
Si él descubría su situación actual, inevitablemente también lo sabrían sus padres y su hermano.
No solo le daba vergüenza,