-Lo siento mucho, de verdad - murmuró Juan pero al contrario de lo que esperaba, no parecía estar consolándola a ella, sino a los White. - He trabajado con ambas Castillo y es una pena que no podáis disfrutar de una reforma realizada por Cristina, todo lo que crea es una maravilla. Respetamos su opinión aunque yo al menos, no la comparta.
Cristina miró a Juan con sorpresa y quizás un poco avergonzada por el despliegue de confianza en ella tan a la vista frente a los White. Él no la miraba d