Las preguntas se multiplicaron, las cámaras aún más cerca mientras trataban de conseguir más declaraciones del absoluto bombazo que acaba de soltar Cristina Castillo. Esta vez sí se dejó cubrir por Laura y su equipo de seguridad, disfrutando por primera vez del revuelo mediático que había causado totalmente consciente de sus actos. Estaba cansada, no servía de nada centrarse en su empresa mientras Jorge destruía algo tan importante como su imagen, no podría sostener Tacarigua si peligraba su re