-Samir es el animal de compañía - bromeó recibiendo un pequeño golpe en defensa del rubio doctor. - ¡Era broma! A medias. Vale, sí, totalmente a broma. Y por experiencia sé que si a Gabriel le duele algo de verdad necesita tiempo. A ti te terminará perdonando, te quiere mucho.
-Sí... sobre eso, creo que me quiere más de lo necesario - murmuró apoyando la barbilla en el torso de Sharon para mirarla directamente. - Me confesó que le gustaba.
-Así que mi hermanito se declaró a mi novia,