52: Accidentalmente.
Cuatro años después.
Septiembre 22.
Kenneth.
—No, no vas a convencerme —declaro hacia mi hermana.
Kasey hace su puchero de costumbre, uno que no hace falta que haga dos veces para ceder. Y detesto que sea tan fácil para ella manipularme.
—¡Bien! ¡Te veré aquí mañana! ¡Por favor no olvides vestirte acorde!
Ruedo los ojos, y ante ello mi hermana me lanza un beso por la video llamada. Tengo el presentimiento de que la razón del porqué requiere mi presencia es porque ha conocido a un hombre y eso es