Advertencia: este capítulo tiene contenido sensible respecto al abuso infantil.
Kenneth.
Cuando logré respirar con sus brazos rodeándome, cambiamos de posición. Yo acostado en la cabeza en sus muslos, mientras ella acariciaba mi cabello. Varias lágrimas suyas cayeron sobre mí, y maldije por tener que arrastrarla a mi dolor; pero tenía que sacarlo.
Era momento de que le dijera a alguien por primera vez absolutamente todo lo que me había pasado, todas las cosas que incluso le oculté a la terapeuta