Lauren.
—¿Hace cuánto que no haces esto? —cuestionó el moreno, desnudándome lentamente.
Estábamos de pie. Sus manos recorrían mi cuerpo por encima de la ropa, mientras sus labios tentaban con besarme o no. Mi pantalón de algodón estaba en el suelo, sus manos se tomaron el tiempo en subir mi camisa, tocando mi piel en el proceso. Cuando mi camisa estuvo fuera y sus manos llegaron al elástico de mí brasear, temblé. Me sentía tan caliente.
—Hace… mucho.
—Bien, iré despacio entonces —murmuró, sin d