76. Me sorprenden tus prioridades, hermano.
Habían pasado los días y María no aparecía, era algo que a Ricardo no le preocupaba en absoluto, no podría estar mucho tiempo perdida y para el divorcio era un hecho, solo faltaba su firma para completarlo y sería libre para llevar por fin la viuda que siempre había querido tener.
Mientras tanto estaba como en una especie de luna de miel junto a Josefina, todo estaba lleno de felicidad, se levantaba feliz y se acostaba todavía más feliz todavía, agradecida con la vida. No le importaba nada lleg