75. Yo te llevaré a dónde quieras.
María caminaba de un lado a otro de la habitación de hotel que Miguel había reservado para ella con otro nombre, no esperaba que Ricardo la buscara, al menos no si no tardaba demasiado en volver, pero siempre era mejor asegurarse de que no la encontraría antes de que ella pudiera llegar con una sorpresa que su marido no esperaría.
— Tienes que llevarme a los Estados Unidos Miguel, arreglarlas para hacerlo, pero debemos ir a una buena clínica de fecundación, no puedo esperar más tiempo.
A pesar