22. Mi jefe insiste en cenar con usted.
Ella no quería oír nada, no le interesaba nada de lo que aquel hombre pudiera ofrecerle.
— No me interesa — trató de cerrar la puerta de nuevo, tenía mucho trabajo que hacer, y muchas preocupaciones que atender como ir a comprar algo para el almuerzo de Fede.
— No puedo marcharme de aquí sin que me escuche.— Insistió Julio.
— Por favor ...— repitió Josefina sin lograr que se moviera de la puerta ni un centímetro.— Bien, si acepto escucharlo se irá. Sin rechistar.
Y ya no esperó a que la mujer l