21. ¿Y tú de dónde has salido?
Ricardo salió a toda prisa, le quedaba un cuarto de hora para llegar a tiempo a la reunión que Miguel y él tendrían aquella mañana, si algo no toleraba su hermano era esperar y no es que a Ricardo le importara lo que Miguel tuviera que decirle, hacía mucho tiempo que había dejado de admirarlo como años atrás, justo desde el incidente, pero cuánto antes se fuera, antes lo perdería de vista, al menos hasta el siguiente mes.
Se subió a su coche y empezó a conducir a toda prisa, teniendo que parar