Capítulo Veintiséis.
Evelyn veía con desconfianza a los recién llegados, evaluando cada cosa que hacían y decía, su ojo crítico le hizo ver que eran personas corrientes, por decirlo de alguna manera, la forma en la que veían a su alrededor y las muecas que hacían le dejaban claro aquello.
—Bienvenidos, soy Evelyn Thomson, la madre de Alexander. —saludó la mujer extendiendo la mano.
—Entonces es la suegra de mi hija, un gusto conocerla, aunque me hubiera encantado que nos invitaran a la boda. —dijo con acidez Margare