Capítulo Diecisiete.
Sofía se sentía en una montaña rusa que únicamente lo que hacía era subir y subir y subir y estaba comenzando a pensar que no sabía si sería capaz de soportar cuando finalmente cayera porque en algún momento debía de caer ¿verdad?
—Alexander, ¿cómo puede ser qué hayas pasado por alto semejante información? —la rubia se tuvo que recordar a ella misma que ese noviazgo era ficticio, porque de pronto le habían dado unas enormes ganas de gritarle a su jefe, porque claro que, si Alexander realmente f