Mundo ficciónIniciar sesiónWilmer recorrió la galería y cada obra que veía, le parecía mejor que la anterior, Danna tenía manos de ángel, y un don extraordinario para plasmar las emociones humanas en un lienzo, lamentó no poderse llevar a Londres la obra que había elegido, pero sin duda, cualquiera de las que estaban todavía en el museo, valía la pena colocar a la derecha de su Da Vinci.
Danna despidió a cada uno de sus invitados, despu







