Aquella noche era diferente. El cielo nocturno estaba completamente despejado y las estrellas podían apreciarse mucho mejor que noches pasadas. El viento soplaba fresco, realmente delicioso y con el aroma típico de la brisa de mar. Palermo era una hermosa ciudad costera, un pequeño paraíso italiano en donde una hermosa historia de amor fácilmente podría dar comienzo.
Isabella Bianco estaba recostada sobre su cama, mirando a aquel hermoso ramo de flores que había recibido de las manos del amable