La soledad es terrible. Aquel sentimiento de necesitar a alguien y no tener a quien recurrir, de tenerlo todo y no tener con quien compartirlo, de desear hablar con alguien y no haya nadie cerca que te escuche. La mayoría de las veces, las personas suelen estar solas por merito propio, cuando el orgullo gobierna y dicta que es mejor estar solo, sin embargo, en ocasiones, la soledad es la única alternativa que tienes, cuando el mundo entero y aquellos que siempre juraron acompañarte te abandonan