Mundo ficciónIniciar sesiónUn árbol en el centro era casi todo lo que había. ¿En el centro de qué? Se preguntarán. En el centro de todo lo inimaginable. El eje de la existencia. Un tronco irguiéndose casi solitario a todo lo alto del infinito, con ramas que se alargaban a través de universos y de ellas brotaban estrellas. Tronco precioso, imponente, con una rectitud que asustaba de perfección, ni un solo tallo fuera de su lugar; plantado en una planicie de un césped con corte unilateral.
¿Se han fijado en que y







