Mundo ficciónIniciar sesiónNo entiendo mucho por qué me tienen aquí, y tampoco me gustan esas miradas que me dirigen. Si les soy sincero, me intimidan. Me han visto muchas veces así en el pasado, con cierto desprecio, quizás hasta miedo. Una repugnancia innata y establecida como si fuese una ley escrita en piedra y sellada con sangre. Creo que los entiendo, todo esto tiene que ver con el Señor Shappy, ¿no? Él me dijo que sucedería, así que está bien,







