Capitulo 23

Lana miró a una de sus amigas que estaba perpleja.

_-Sé que es raro, nunca me gustó la misma fruta...  paraconocer aEl Rumano. Y si me preguntas, ¡puedes censurar no me importa! Nunca me han tocado, me ha encantado la forma en que ella me ama. Estoy cansada de la estupidez, la traición, la falta de contacto de los hombres en general. ¡La insensibilidad de estos machos hijos de puta! Y entonces no es mi culpa si me

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