Capítulo — Encuentros en Colonia
La tarde en Colonia tenía ese aire antiguo y sereno que solo la ciudad sabía regalar. Las calles empedradas, las casas bajas con tejas de colores y los balcones llenos de flores parecían saludar a cada visitante. Guillermo había decidido llevar a sus dos hijas y a Lili a recorrer la ciudad, mostrarle a Zoe dónde había pasado buena parte de su vida, presentarle a algún vecino viejo y, sobre todo, regalarles un día distinto.
Julia caminaba del brazo de su padre