Capítulo — Postales del Amor
El ómnibus blanco esperaba en la esquina, con las cortinas recogidas y los asientos preparados como si fueran parte de una escenografía pensada para la alegría. La familia, mezcla de uruguayos y brasileños, subía entre risas, como si Río de Janeiro ya se hubiera convertido en una extensión natural de sus propias casas. Sandro y David, los hermanos de Sol, se paraban en la puerta contando chistes y haciendo bromas, mientras los niños subían primero: Alejandro con