Capítulo : El Espejo del Engaño
Fátima Lombardi observaba el reflejo de su manicura impecable en la curva del cristal. La copa de vino tinto oscilaba entre sus dedos como si acariciara el tiempo. En su despacho, la penumbra era un personaje más: las luces bajas, las cortinas pesadas, el leve tic-tac del reloj de péndulo que parecía marcar el ritmo de su paciencia. Afuera, la ciudad dormía. Adentro, el caos planeaba su próxima jugada.
Frente a ella, Fabricio hojeaba los informes contables con el