CAPÍTULO — Cuando el Silencio Guarda Secretos
La noche había caído como un manto espeso sobre Bello Horizonte, envolviendo la ciudad en una calma aparente, de esas que esconden más de lo que revelan. En la casa de los Martínez, el silencio era amable, tierno, casi sagrado. Solo se oía el suave murmullo de Anahir cantando bajito mientras arropaba a las pequeñas gemelas Alma y Brisa, que se dormían con los ojos entrecerrados y las manitos entrelazadas.
El reloj marcaba casi las nueve de la noc