| POV DE JANE |
El hombre de la barba se inclinó, con una sonrisa extendiéndose por su rostro. —Veamos ese coño puto tuyo.
Sacó su polla de mi mano y me agarró de los hombros, mientras el calvo sacaba sus dedos de mi coño, me sujetaba los tobillos y, juntos, me bajaban sobre las sábanas arrugadas del hotel.
El hombre de la barba se arrodilló frente a mí, obligando a su polla a volver a mi boca. Al mismo tiempo, el calvo me agarró las piernas, las abrió bien anchas y presionó mis rodillas hacia