| POV DE MANDY |
La voz del guardia sonó de nuevo, ya no como una pregunta sino como una exigencia aguda y suspicaz que resonó contra los azulejos y los casilleros de metal.
—¿Quién está ahí?
Me congelé, cada músculo tensándose como piedra, mi espalda presionada contra la fría pared.
La mano de Chris permaneció cerrada sobre mi boca, áspera e implacable, su cuerpo presionándome contra la pared con tanta fuerza que apenas podía respirar.
Su calor se apretaba contra el mío, pesado y sofocante, mi