Mundo de ficçãoIniciar sessão—Que no quería... que sonara así... O sea, te quiero mucho, sí... pero como amigo —me apresuré a aclarar. Me miró fijamente unos segundos y luego esbozó una sonrisa burlona.
—Ya lo sé, Salomé... Perdoname, me dejé llevar —dijo mientras se levantaba.
Otra vez volví a sentir que me estaba equivocando. O sea, no en lo que le había dicho, porque era verdad, yo a Fernando no lo ve&iac







