09:30 hs. - Damián.
—Ey, fantasma, despierta. ¿Quieres un café o no?
—¿Eh? Sí, por favor...
—Vaya cara que traes hoy, Damián... ¿Es por el Barça? Venga, hombre, que siguen primeros de grupo.
—Ya... Tienes razón...
Cristian y Román seguían ladrando a mi lado, pero yo no me enteraba de nada. Después de todo, es lo que pasa cuando solamente duermes tres míseras horas. Todavía me quedaban más de seis de trabajo y yo ya tenía ganas de pegarme un tiro.
—¡Buenos días! Perdón por llegar tarde, pero el