Mundo de ficçãoIniciar sessão11:20 hs. - Salomé.
—Arriba, dormilona.
—Un ratito más...
Me di la vuelta sobre mí misma y estiré mi mano a ciegas para intentar coger el despertador de mi mesita de luz.
—Son las once y veinte...
Dejé caer la mano y volví a darme la vuelta con el claro objetivo de seguir durmiendo. Entonces siento una mano de considerables dimensiones apartarme el pelo de la cara, para acto seguido escuchar una tierna voz en mi oído volviéndome a dec







