«Cobarde».
—Cecilia...
—¡Mira, Damián! ¡No sé qué has entendido o qué has creído ver en todo esto que he hecho por ti, pero mis intenciones nunca han sido las de meterme en la cama contigo, ¿de acuerdo?!
—Cecilia...
—Vale, que no, que no estás mal... Es más, antes te estaba mirando y vi que... pues, joder, que tienes tu punto y... ¡Pero que no! ¡No me vas a convencer!
—Cecilia...
—Y encima me lo propones justo después de que te contara que estoy enamorada... ¡Claro, has debido verme débil y con