Dashi
—Estoy bien Dashi... de verdad...— decía él mientras yo me aproximaba dentro del asentamiento de los soldados.
Luther se oponía a tener un tratamiento diferente al de sus hombres, y eso yo por supuesto lo admiraba. La batalla había sido rápida y sumamente efectiva y a cada día que pasaba yo me maravillaba más del ejército del sur.
No solamente eran unos meros soldados, sino que se comportaban como una familia. Y de alguna u otra manera, habían hecho que yo me sintiera parte de ellos.