Naiara
La ceremonia había sido fantástica. Tantos años luchando, entrenando, preparándome. Y ahora todo había pasado.
Y, sin embargo, toda mi atención iba al hombre que tenía frente a mí, mis dedos, involuntariamente al sello de su pecho. Layne me tomaba por la cintura, y me sostenía mientras dábamos vueltas por el salón.
Mi matrimonio se suponía que iba a ser por compromiso, pero había logrado lo que yo más deseaba. Casarme con el hombre que yo amaba, casarme por amor.
Él había jurado po