La noticia de los peces carnívoros ocupó la primera página de varios periódicos, la información era tan interesante como extraña. Los teléfonos de la comisaría sonaban con estridencia; varias asociaciones y muchos curiosos querían corroborar que la noticia fuera auténtica y no obra de algún bromista o una idea publicitaria.
El pueblo estaba lleno de rostros nuevos que llegaban como moscas cojoneras.
La posadera estaba encantada, ni siquiera en temporada alta tenía habitaciones ocupadas. Pescador