Han pasado tres días y afortunadamente no hemos vuelto a discutir, trato en lo más posible de seguirle la corriente y cuando veo que las cosas empiezan a salirse de control cierro los ojos contando hasta 100.
Los días anteriores conocí al resto de los empleados quienes son personas muy amables, cosa que no puedo decir de Gioconda quién se gasta un humor de perros y hasta parece que es la hija de Tronchatoro, esa que era la directora del colegio en donde estudiaba Matilda.
«Imagino que saben d