En el viaje al supermercado, el silencio entre Zoe y Sean se volvió abrumador. Zoe apretaba con fuerza el bolso contra su pecho, incapaz de sacar de su cabeza la manera en la que el nombre de James había salido de los labios de Sean esa mañana. Cada kilómetro recorrido en el coche parecía alargar más la distancia emocional entre ellos. Sean mantenía la mirada fija en la carretera, consciente del peso de sus pensamientos, pero incapaz de iniciar una conversación.
Cuando finalmente llegaron al su