Finalmente, cuando Liam estaba completamente desnudo, Derek lo tomó de la mano y lo guió hacia la ducha. Abrió el grifo, dejando que el agua tibia comenzara a fluir, llenando el espacio con vapor. Pero antes de entrar, lo acercó de nuevo a su cuerpo, envolviéndolo en un abrazo cálido.
—Gracias por estar aquí conmigo —susurró Derek, apoyando su barbilla en el hombro de Liam—. Contigo, siento que puedo con cualquier cosa.
Liam no respondió de inmediato, simplemente se hundió más en el abrazo, sin