Derek cerró la puerta tras de sí, dejando el bullicio de la ciudad afuera. Su apartamento estaba silencioso, tan silencioso que le pareció aún más frío de lo habitual. Las paredes desnudas y los muebles minimalistas no ayudaban, pero su vista se dirigió inmediatamente hacia el balcón, donde una figura conocida permanecía de pie, mirando la inmensidad de la ciudad iluminada.
Liam estaba allí, con una postura relajada pero pensativa, sosteniendo algo en sus manos. Sus cabellos oscuros se movían l