Derek estaba inquieto, caminando de un lado a otro en el amplio despacho que compartía con James en la mansión que alguna vez había pertenecido a Vittorio. Sus pensamientos iban y venían, intentando buscar las palabras adecuadas para explicar lo que lo tenía tan preocupado. Decirle a James que Cristian Soto, el padre de Liam, estaba reclamando algo suyo no era un asunto que pudiera tomarse a la ligera. No sólo porque Cristian era un hombre poderoso, sino porque, de algún modo, parecía tener inf