Derek se encontraba concentrado en su escritorio, revisando y organizando algunos documentos importantes para su reunión con inversores de Tokio. El reloj marcaba la hora, y la presión sobre sus hombros no era poca, pero para él, ese estrés era simplemente parte de la vida diaria. El brillo de su computadora iluminaba su rostro mientras sus dedos se movían con rapidez sobre el teclado, cuando de repente, los sonidos provenientes de la recepción empezaron a volverse más intensos.
La voz de su se