Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de sus respiraciones agitadas rebotaba contra las paredes de acero de la bóveda, mezclándose con el zumbido eléctrico de los focos halógenos. La tensión en el reducido espacio ya no era solo una cuestión de negocios, deudas o venganza; se había transmutado en una bestia viva, oscura y asfixiante que amenazaba con devorarlos a ambos. Dimitrios Korpis seguía acorralándola, con las manos apoyadas a cada lado de su cabeza contra la estantería, encerrándola en







