Me entregué al sonido de tu voz, deje que tus manos marcaran mi piel, que tus dedos dibujaran sobre mi cuerpo el recorrido de tus labios en su andar. Soy tuya, te pertenezco, así como tú eres mío y yo soy tu dueña.
Christopher
Sé que me estoy aprovechando de la situación, pero el egoísmo no me deja pensar con claridad, la deseo en mi vida, quiero tenerla por siempre a mi lado y estoy seguro de que juntos podemos superar los traumas y si sus recuerdos vuelven alguna vez, me voy a encargar de que