Escapas de manos del ángel de la muerte y nos llevas a un infinito rodeado de estrellas en el que no canso de jurar que te voy a amar hasta más allá del fin de mis días.
Christopher
Entro en silencio, tal como se me indicó, al lado de la cama de mi esposa hay una cuna lo bastante grande como para albergar a dos ocupantes. No habíamos querido saber el sexo de nuestros hijos hasta su nacimiento, es increíble que hayan nacido sanos con treinta y seis semanas, son prematuros, pero según lo que me h