La felicidad que me ofreces es tan efímera como la posibilidad de que algún día yo pueda disfrutar a plenitud del amor que me das. Es más fácil y sencillo para mí no abandonar las sombras de este infierno sin luz.
Alondra
Siento que no puedo con los nervios, el estómago me duele y las piernas no logran sostenerme más de dos segundo sin amenazar con dejarme caer, por suerte estoy sentada mientras me maquillan y me peinan, debería de relajarme, pero no son solo los nervios de la boda, tengo un