—Tino, te sigo esperando.
—Regina, no puedo ir en este momento — Dijo Valentino presionando sus dientes con fuerza. —Estoy con mi novia y no es buen momento.
—Pero Tino, mi papá te está esperando, llego anoche y quiere hablar contigo.
—Dile que ahora me es imposible, debo resolver algunos temas familiares. Me acercaré a tu casa por la tarde.
—Está bien, se lo diré, pero Tino, tú y yo necesitamos…
Valentino corto la llamada inmediatamente, sentía la mirada furiosa de Luana en su espalda.
—¿Quién