«—¿Nico? Hermanito ¿Dónde estás?
Luana buscaba a su hermanito, abría puertas y más puertas, pero él no estaba, sus pies emitían ruidos sordos, estaba descalza y con frío, pero su hermano no aparecía. Siguió corriendo mientras lo llamaba a gritos, su hermano siempre desaparecía y cuando lo volvía a ver, él estaba golpeado, ya le había dicho muchas veces que no hiciera travesuras, para que sus papás no lo golpearan, pero él siempre se rebelaba y trataba de huir.
Se detuvo en el pasillo oscuro pa