Valentino estaba sentado en el piso abrazado a Luana, quien no paraba de llorar, trato de calmarla, mientras escuchaba cada cosa que decía.
—Esa mujer robo mi vida, Valentino, se llevó a nuestros hijos.
—Calma mi vida, tranquilízate, los encontraré para ti, confía en mí.
—Déjame ir, tengo que buscarla y preguntarle, donde se llevó a mis hijas. — Grito Luana mientras intentaba salir de los brazos de Valentino.
—Alex, busca a tu tío Nicolás, dile que traiga a Avalos.
—Papá donde está mi tío,
—Él