—Hola —Contestaron del otro lado de una manera alegre.
—Mamá. Junta todo lo que sea importante, estoy yendo a recogerte, no puedes quedarte más en esa casa.
—¿Nico? ¿Eres tú? Que está pasando.
—Si mamá, soy yo. No preguntes nada en este momento, solo has lo que dije y junta todo aquello que pueda hablar de nuestra existencia.
—Si no me dices que está pasando no voy a moverme de aquí, esta es mi casa.
—Mami, confía en mí, por favor. Tienes que irte de ahí. Estoy a veinte minutos de tu casa.
Nico