Mundo ficciónIniciar sesión—Nicolás, ¿seguirás aquí, tratando de defenderla? No tienes miedo de que él te descubra.
—De que hablas.
—Tic toc, tic toc — replicó Maritza
—Está loca mujer, que estás hablando.
—Ya llega, Nicolás. No podrás seguir escondiéndote.
El corazón de Nicolás se aceleró, sus manos sudaban de manera incontrolable, tenía que sal







