—Mamá —Grito Alex dormido, su rostro estaba húmedo por el sudor. Su cuerpo temblaba ligeramente, pero sus gritos no se dejaban de oír en toda la casa.
María Ugarte salió corriendo de su pequeña habitación ansiosa por los gritos de su nieto, cuando se acercó a su cama lo vio agitarse y llorar de manera incontrolable, las lágrimas surcaron su rostro debido a la impotencia, ella jamás pensó en lastimar a su pequeño nieto, pero no podía hacer otra cosa, temía demasiado a su marido.
Se tocó inconsci